Cómo vencer la preocupación

lavadora

Así como un “lavarropas” trabaja con la fuerza centrífuga sobre la ropa al asearla, la preocupación altera nuestra mente con pensamientos negativos. Si el movimiento de las prendas dentro del tambor del lavarropas realiza un cambio de “estado” en la misma, entonces la preocupación cambia nuestra posición para alterar nuestra paz.

La preocupación es un estado mental de turbación emocional.

Aclaremos algo: las emociones de por sí no son malas. Al contrario, están con un objetivo en nuestra vida. Pero también es cierto que existen las positivas y también las negativas. Y éstas últimas te mueven a una posición fuera de la voluntad de Dios. Jesús, el ejemplo a seguir por todo cristiano dijo:

Juan 14:27
27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

La responsabilidad HOY está en nosotros. No debemos dejar que nuestro corazón se turbe. De hecho, cada vez que nos preocupamos, es por nuestra decisión. No hay dudas que los problemas vienen con el objetivo de que tengamos miedo, pero Cristo fue claro al respecto: “… ni tengan miedo”.

Cuando estamos “en Cristo”, al creer en él, nuestra posición pasa a ser la de estar junto con él. No descubrimos nada con ello, pero encierra la verdad más fundamental de un cristiano: saber quién es, lo que puede, y lo que tiene ahora. Y el enemigo siempre querrá sacarnos de esa posición. Tristemente, logra sus objetivos cuando nos preocupamos.

El miedo y la preocupación van de la mano. Por esto te animo a que hoy te preguntes: ¿Por qué me preocupo? ¿A qué le tengo miedo? ¿A dónde me lleva esto?. Si la fe viene por oír la Palabra de Dios, como dice la Biblia, el miedo viene por oír o pensar en lo malo que podría pasar.

Pensemos en esto: las áreas de duda en nuestra vida, siempre traerán temor.

No dejes que el miedo te domine. No vivas preocupado. Muchos le dan tanto lugar a todo esto, que llegan al nivel más alto de preocupación: el pánico.

En Cristo tenemos paz. Y no es como la que se suele encontrar en los recursos de este mundo. Es verdadera paz. Paz que nos habilita a vencer. Todo en tu vida va a estar bien. No te preocupes.

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La paciencia, lo más necesario cuando hay presión

 

Lo que sea que comencemos en nuestra vida, con la idea de que permanezca en el tiempo, va a requerir de paciencia. Ser paciente significa ser el mismo desde el principio, en el medio de los problemas, cuando vienen las presiones, en todo momento, hasta el final.

Cuando viene la presión a nuestra vida, todo lo que “sabemos” se pone a prueba. Lo que aprendimos, lo que nos enseñaron, y aún lo que no sabemos, cuenta en ese momento. Lo único que puede vencer sobre la presión cuando ésta llega, es la paciencia. La Biblia dice algo interesante al respecto:

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman” (Santiago 1:12).

No hay peor cosa que abandonar. Y no hay mejor cosa que ser constante. La paciencia nos hace completos, es la respuesta a la hora de la prueba. Es cierto que toda dificultad pone a prueba lo que pensamos, y hasta lo que creemos. Por eso es ahí donde no hay que dudar, sino creer.

Smith Wigglesworth, conocido hace 1 siglo como el “apóstol de la fe”, dijo unas palabras muy sabias:

“Dios nos lleva a lugares donde las dificultades están, donde las presiones están, y donde las cosas se ponen difíciles, que sabes que no hay posibilidades por el lado humano, y Dios TIENE QUE HACERLO”.

Yo creo que después de la situación negativa que podamos atravesar, tenemos que crecer. Nos espera del otro lado un nuevo nivel. Un nuevo nivel de vida, un nuevo nivel de fe. Es que con paciencia, todo se logra.