Lo más importante es el AMOR

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No importa donde estás en la vida. Puede parecer que te equivocaste. O puedes pensar que no. Puedes haberte levantado y caído mil veces, pero hay fortaleza en saber que están aquellos que te aman.

Quizás en algún momento pensaste: “Nadie me quiere”. Nada más alejado de la verdad. Hay alguien que te ama y quiere conocerte. Y no se puede decir que se ha amado si no se le conoce. Esto dice la Biblia:

1 Juan 4:8 Traducción en lenguaje actual (TLA)

8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.

Para conocer a Dios hay que amar. “Conocer” a alguien, significa vivir experiencias con ese alguien. Que nos muestre, que nos hable, que se nos revele quién y cómo es. Al amar, se nos revela Dios. Y cuando se nos revela el amor de Dios, es cuando sabemos por qué estamos en esta tierra. Es la razón y el motivo por el cual quiero conocerlo cada día más. Porque NUNCA me sentí tan libre como el día que supe de su amor. Hay libertad en el amor de Dios.

Un Poder y una unción especial se desprenden: y TODO, ocurre en la revelación de su amor.

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Acercándote a otros a la manera de Dios

La forma en la cual un hombre establece sus relaciones, o la manera en la cual una mujer aplica su criterio para compartir tiempo, suele ser casi un misterio. Cada uno tiene su librito, porque le sale así, o porque lo practicó con alguien, o bien se lo enseñaron. ¿Pero qué tal observar qué dice la Biblia al respecto?:

El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;
Y amigo hay más unido que un hermano (Proverbios 18:24)

Mostrarse significa “acercarse”. Y el mejor acercamiento que podemos tener con el sexo opuesto es siendo reales. Siendo quienes somos. Mostrar algo irreal, o inventar lo que no somos, no tiene sentido. Un amigo se muestra amigo. No de otra forma.

Eso se llama tener carácter: permanecer siendo el mismo al pasar por la circunstancia. Y no querer mostrar falsedad, algo imposible de sostener en el tiempo.

Nunca irás por encima del nivel de tu carácter.

Cada decisión que tomamos muestra si tenemos o no carácter. Y elegir la gente con la que pasamos el tiempo es la mejor muestra de quiénes somos, qué es lo queremos, y hacia dónde vamos. ¡Elijamos relacionarnos a la manera de Dios!.

No le debas nada a nadie

Las deudas no suelen ser nada bueno. Eso no quiere decir que pedir prestado sea siempre malo. Si uno es inteligente y administra correctamente, se puede sacar un beneficio. Pero la verdad es que no es “lo mejor”. Mejor sería ser de los que prestan, antes de ser de los que piden prestado. La Biblia es una buena referencia para esto:

Romanos 13:7-8

Así que páguenle a cada uno lo que deban pagarle, ya sea que se trate de impuestos, contribuciones, respeto o estimación.No le deban nada a nadie. La única deuda que deben tener es la de amarse unos a otros. El que ama a los demás ya ha cumplido con todo lo que la ley exige.

Salir de las deudas siempre nos conviene. Y llegar al punto de no deberle nada a nadie, también. Simplemente el amar; eso es algo que tendríamos que hacer toda la vida.

La Biblia habla mucho de este tema. Y hasta dice que el deudor se vuelve esclavo de aquel que le prestó (Prov. 22:7). Es clave en la vida de un buen administrador salir de una situación como esa.
Todos tenemos algo para manejar. Pequeño o grande, a todos se nos ha dado algo. Y debemos saber invertir correctamente. Y pagar lo que debemos.

Inversión: esfuerzo que uno hace hoy, por el bien del mañana.
Deuda: lo que uno hace para disfrutar hoy, al costo del mañana.

Es un buen día para hacer lo que hay que hacer. Y salir de las deudas; se empieza dando un primer paso.